Ocho técnicos fuera: la Liga BetPlay II-2026 y la rotación sin freno en los banquillos
hace 3 semanas · Actualizado hace 2 semanas

Ocho banquillos que cambiaron de dueño
La Liga BetPlay II-2026 sigue dejando movimientos en los banquillos y ya acumula una cifra que invita a la reflexión: ocho entrenadores han dejado sus cargos en lo que va del campeonato. La salida de Sebastián Oliveros del Deportes Tolima fue la más reciente y cerró una lista que mezcla decisiones sorprendentes, procesos interrumpidos y resultados que no cumplieron con las expectativas de sus respectivos clubes.
El dato no es menor en un torneo que todavía está en desarrollo. Que ocho técnicos hayan perdido su puesto antes de que termine la temporada habla de una liga en la que la paciencia es un recurso escaso y donde los proyectos deportivos difícilmente sobreviven a dos o tres malos resultados. A continuación, el repaso de cada uno de esos cambios.
Los ocho entrenadores que dejaron su cargo
El primero en salir fue Richard Páez, quien dejó el Cúcuta Deportivo tras un complicado comienzo de temporada. El venezolano acumuló tres derrotas consecutivas y quedó eliminado de la Copa Colombia. En total, dirigió 22 partidos, con tres victorias, nueve empates y diez derrotas, un balance que explica por sí solo la decisión de la dirigencia.
Después llegó la salida de Jonathan Risueño, quien terminó su ciclo en Deportivo Pasto en agosto. El entrenador había asumido en diciembre de 2025 y dejó al equipo después de cuatro derrotas consecutivas, con un registro de 11 triunfos, cuatro empates y 13 derrotas en 28 encuentros.
Camilo Ayala fue el siguiente en abandonar Alianza. El técnico, que había asumido en febrero, no consiguió una victoria en las primeras seis fechas del campeonato y terminó su proceso después de dirigir 23 partidos, con cinco victorias, ocho empates y diez derrotas.
Una de las decisiones que más sorprendió fue la salida de Alfredo Arias de Junior, pese a que el entrenador venía de conquistar los dos últimos títulos de Liga con el cuadro barranquillero. Dos empates en las primeras seis jornadas y la eliminación en Copa Colombia terminaron provocando su salida, en uno de los episodios más comentados del semestre.
También dejó su cargo Fabián Bustos en Millonarios, en una decisión anunciada antes del clásico frente a Independiente Santa Fe. El argentino había dirigido 32 partidos al frente del conjunto capitalino, con 16 triunfos, nueve empates y siete derrotas.
En las últimas semanas se produjeron además las salidas de Hernán Darío Herrera de Once Caldas y Hubert Bodhert de Jaguares. El ‘Arriero’ cerró un proceso de casi tres años en Manizales, mientras que Bodhert puso fin a su segundo ciclo con el conjunto cordobés después de 19 partidos.
El octavo entrenador en dejar su puesto fue Sebastián Oliveros, quien terminó su ciclo con Deportes Tolima luego de un semestre marcado por las eliminaciones en la Copa Libertadores y la Copa BetPlay. En la Liga, el equipo tampoco logró encontrar regularidad y, apenas unos días atrás, dejó escapar una victoria ante Fortaleza en Bogotá, donde terminó empatando 2-2.
El caso más llamativo: Alfredo Arias en Junior
De todas las salidas, la de Alfredo Arias en Junior es la que mejor retrata el vértigo con el que se toman decisiones en el fútbol colombiano. Arias llegaba respaldado por dos títulos de Liga consecutivos, un aval que en cualquier otra liga habría garantizado, como mínimo, un margen de confianza más amplio. Sin embargo, dos empates en las primeras seis jornadas y una eliminación en la Copa Colombia bastaron para que su ciclo terminara.
El caso deja una pregunta incómoda: ¿cuánto pesa el proyecto deportivo y cuánto pesan los resultados inmediatos? La respuesta, en el contexto actual de la Liga BetPlay, parece clara. La exigencia de la hinchada, la presión de los medios y la necesidad de sostener el rendimiento en un calendario apretado empujan a las directivas hacia decisiones rápidas, casi siempre reactivas.
Millonarios y la decisión antes del clásico
La salida de Fabián Bustos en Millonarios tuvo un componente adicional de tensión: la decisión se anunció antes del clásico frente a Independiente Santa Fe. Un partido de esa magnitud, con la carga emocional que arrastra, se convirtió en el escenario de una transición que el club prefirió resolver con anticipación.
El balance de Bustos hablaba de 32 partidos, con 16 triunfos, nueve empates y siete derrotas. Son números que, leídos en frío, no parecen catastróficos. Pero en un club acostumbrado a competir por el título cada semestre, cualquier irregularidad se traduce en cuestionamientos y, tarde o temprano, en un cambio de timón.
Tolima: la salida de Oliveros y la llegada de Suárez
El caso del Deportes Tolima cierra la lista y abre, al mismo tiempo, una nueva etapa. Sebastian Oliveros asumió el reto de dirigir al conjunto Pijao en medio de un calendario complejo y con la exigencia de competir en varios frentes. Las eliminaciones en la Copa Libertadores y la Copa BetPlay, sumadas a la falta de regularidad en la Liga, precipitaron su salida.
La respuesta institucional fue rápida: el club confirmó la llegada de Luis Fernando Suárez como nuevo director técnico, acompañado de un cuerpo técnico con Iván Niño como preparador físico, Fabián Torres como asistente y Henry Rojas como asistente técnico. Suárez regresa al banquillo del Tolima 25 años después de su primera experiencia en la institución, en 2001, y lo hace con un recorrido que incluye un título de Liga con Atlético Nacional, la Copa Merconorte, la Superliga con Junior y participaciones mundialistas al frente de Ecuador, Honduras y Costa Rica.
¿Por qué tanta rotación en la Liga BetPlay?
La cifra de ocho técnicos despedidos en un solo torneo responde a una combinación de factores. El primero es la presión por resultados inmediatos: en el fútbol colombiano, los proyectos rara vez reciben el tiempo necesario para consolidarse. El segundo es la cantidad de competencias simultáneas —Liga, Copa y torneos internacionales— que obliga a los clubes a rendir en todos los frentes con plantillas cortas.
El tercer factor es económico y estructural. Los presupuestos de la mayoría de los equipos obligan a apostar por procesos de corto plazo, y cuando los resultados no llegan, la destitución del entrenador es la salida más rápida y menos costosa desde el punto de vista institucional. El cuarto tiene que ver con la cultura futbolística local, donde el debate en la tribuna y en los medios presiona constantemente a las directivas.
Preguntas frecuentes sobre los cambios de técnicos
¿Cuántos entrenadores han salido en la Liga BetPlay II-2026?
Ocho entrenadores han dejado sus cargos en lo que va del campeonato, el último de ellos Sebastián Oliveros, del Deportes Tolima.
¿Quiénes son los técnicos destituidos?
Richard Páez (Cúcuta), Jonathan Risueño (Pasto), Camilo Ayala (Alianza), Alfredo Arias (Junior), Fabián Bustos (Millonarios), Hernán Darío Herrera (Once Caldas), Hubert Bodhert (Jaguares) y Sebastián Oliveros (Tolima).
¿Quién reemplazó a Oliveros en el Tolima?
Luis Fernando Suárez, quien regresa al club 25 años después de su primera etapa, acompañado de un cuerpo técnico propio.
¿Por qué salió Alfredo Arias de Junior si venía de ser campeón?
Por los dos empates en las primeras seis jornadas y la eliminación en la Copa Colombia, pese a que había conquistado los dos últimos títulos de Liga con el club.
¿Qué pasó con Fabián Bustos en Millonarios?
Dejó su cargo en una decisión anunciada antes del clásico frente a Santa Fe, tras dirigir 32 partidos con 16 triunfos, nueve empates y siete derrotas.
Conclusión: una liga que no espera
Los ocho cambios en los banquillos de la Liga BetPlay II-2026 dejan una conclusión inevitable: en el fútbol colombiano, el tiempo es un lujo que pocos entrenadores pueden darse. La temporada sigue en marcha y los clubes ya han recurrido a modificaciones para intentar cambiar el rumbo de sus campañas. Queda por ver si esos giros producen el efecto esperado o si, por el contrario, la rotación termina convirtiéndose en un obstáculo más para la continuidad de los procesos deportivos en el país.
